Pequeñas grietas en la frontera caribeña del imperio de EEUU

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 Por: Jesús Dávila

SAN JUAN, 10 de agosto de 2021 (NCM) – Mientras cinco flotas de la Armada de Estados Unidos conducen las prácticas aeronavales más grandes desde la Guerra Fría, en la cima de un cerro en esta pequeña nación isleña cerca de 200 jóvenes recibieron la encomienda del Partido Independentista Puertorriqueño de encabezar “la generación libertadora”. “Nosotros estamos viendo la tierra prometida y sabemos que se acerca la independencia”, dijo el secretario general del PIP, Juan Dalmau, quien además de alentar a los jóvenes, rindió homenaje a las generaciones de independentistas que tuvieron que luchar “sin ver el horizonte”.

Dalmau, quien logró que en los comicios pasados el PIP aumentara 527 por ciento en el respaldo popular, habló con certeza sobre la inminencia de la independencia de Puerto Rico sin hacer referencia alguna a la actitud de EEUU de prepararse para usar simultáneamente sus flotas para mantener un control naval del mundo. Por supuesto, tampoco la Armada estadounidense ha hecho alusión alguna al escenario de Puerto Rico en el marco de sus prácticas LSE 2021, en las que está movilizando simultáneamente cinco flotas para atender una guerra imaginaria que se desarrolle a la vez en varios continentes.

Esos recursos incluyen la coordinación desde EEUU y Europa hasta el Pacífico y acciones simuladas y simultáneas en 17 zonas del tiempo. Nada de eso era tema que pareciera captar atención en la reunión de los jóvenes independentistas. Poco antes de ser electo por aclamación como el representante de la tropa juvenil ante el comité central del PIP, Ricardo Quiles dijo en una entrevista con la prensa que “la juventud se ve a sí misma como el sector más a la vanguardia y más radical del Partido Independentista”. Quiles explicó que mucho de la actitud decidida de los jóvenes tiene que ver con la coyuntura de que el Puerto Rico que han conocido desde que nacieron es el de “la corrupción y la crisis”.De hecho, el PIP, que por muchas décadas se caracterizó por ser un partido pequeño, aunque influyente, había llegado a tal grado de rechazo que en varias ocasiones sus militantes tuvieron que recorrer el país buscando endosos para poder recuperar siquiera la franquicia electoral.

Sin embargo, en los pasados comicios se alzó de tal manera que ahora cuenta con más del 14 por ciento del respaldo electoral, que lo ha convertido en el único partido político que está creciendo en Puerto Rico. Pasados los comicios, se ha producido el fenómeno de jóvenes llegando por su cuenta a los comités locales del PIP a pedir su ingreso, lo que motivó la reorganización de la JPIP, que este domingo pasado llevó a cabo su asamblea nacional y ratificó sus líderes de todos los distritos senatoriales, además de ratificar el liderato de Quiles. Además, la JPIP está tomando un papel activo no sólo en los trabajos electorales, sino en las luchas en la calle por diversos reclamos populares.

Dalmau pidió también a los jóvenes que ayuden a censar los electores del país porque, según consignó, la causa independentista ha recibido respaldo de mucha gente y “no sabemos quiénes son”. La última vez que el independentismo ganó unas elecciones en Puerto Rico fue en 1920, cuando se alzó con más de la mitad de los sufragios en todo el país. Desde que se fundó el PIP, hace 75 años, Dalmau ha sido el candidato bajo el cual se produce la tercera ocasión en que esa formación política cruza la barrera de los 100.000 votos. La primera vez fue, poco después de su fundación bajo el liderato de Gilberto Concepción de Gracia, cuando en 1952 llegó a ser el segundo partido del espectro electoral. La segunda ocasión fue en el año 2000, bajo la candidatura de Rubén Berríos, quien cuando se logró que la Armada de EEUU tuviera que poner fin a sus bombardeos de práctica sobre la isla puertorriqueña de Vieques, proclamó que “hoy es Vieques, mañana Puerto Rico”.

Debido al descalabro económico desde que EEUU retiró los privilegios tributarios a sus subsidiarias en Puerto Rico y a la corrupción rampante, Puerto Rico ha enfrentado casi sin recursos dos huracanes de devastación y una secuela de terremotos, lo que ha hecho más difícil enfrentar la pandemia del COVID-19. En ese marco, las luchas sociales están tomando velocidad en diversos frentes y, una construcción declarada ilegal en zona de anidar las tortugas marinas ha encendido confrontaciones con la Policía en la costa oeste, mientras en el sur siguen las luchas contra la contaminación por las cenizas de carbón y en días recientes, bajo la coordinación del veterano luchador ambiental Juan Camacho, se escenificó una protesta frente al Departamento de Recursos Naturales en la que los manifestantes hicieron el “performance” de construir un “cementerio ambiental” frente al edificio de gobierno. De igual forma, en la isla de Vieques, jóvenes independentistas desarrollan proyectos de economía comunal alternativa para tratar de mitigar los daños ambientales y sociales que dejó la Armada al retirarse hace más de una década.

Mientras tanto, la Armada de EEUU sigue trabajando en mejorar estrategias y tácticas y al LSE 2021 se suma, a la vez, la maniobra LSGE 2021, en la zona del Indo-Pacífico. Barcos, aviones, submarinos, flotas enteras, instrumentos de guerra cibernética y ejercicios de guerra de litoral con la Infantería de Marina, se combinan en un escenario global. En ese escenario, se están desarrollando también maniobras que involucran colonias de EEUU en el Pacífico Occidental, como Guam y las Marianas. En esas islas también se han estado sintiendo grietas, como la fuerza que ha tomado la lucha por la descolonización en Guam y el auge independentista con la figura del carismático Michael Luján Bevacqua. Los mandos navales de Washington no han dicho para cuando esperan que ocurra esa nueva guerra mundial, pero indican que el propósito es que el día que ocurra puedan dar la orden a todas sus flotas de entrar en acción “esta misma noche”.

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